DESCUBRIMIENTO DE LOS GRUPOS SANGUINEOS

En reconocimiento a Karl Landsteiner, médico austríaco, galardonado con el Premio Nobel en Medicina en 1930 por sus importantes aportes en inmunohematología que permitieron establecer los criterios de compatibilidad sanguínea entre los seres humanos permitiendo salvar un sin número de vidas. Karl Landsteiner (1868-1943)


El problema de las transfusiones
"Conocido el principio de la circulación de la sangre (Harvey, 1628), pareció lógico tratar de introducir sangre de otros individuos en las venas de los enfermos con el propósito de curarlos. Ciertamente, a veces, los datos acerca de la transfusión en el siglo XVII nos resultan curiosos y el material que entonces se usaba nos sobrecoge. Pero lo que más sorprende al lector moderno es la elección de los donantes. En estas primeras experiencias se trataba de introducir en el paciente sangre de un animal. Todos los mamíferos presentan entre sí numerosas semejanzas. A primera vista, la sangre de un carnero no difiere mucho de la del hombre. Sin embargo, la mayoría de nuestros contemporáneos no aceptarían de buen grado recibirla, aun ignorando los problemas biológicos. Esta prevención se justifica plenamente. Ya en 1667 Denys describía los inquietantes síntomas que había anotado cuidadosamente después de inyectar sangre de cordero a uno de sus enfermos. Eso sucedía, se dirá, en el siglo XVII. Pero veamos un documento mucho más reciente.

En 1875. Landois publicó dos estadísticas: una de ellas referente a las transfusiones de sangre de animales, y la otra a transfusiones de sangre humana. Por consiguiente, hasta hace menos de cien años todavía persistían con las viejas prácticas.

Cabe decir que los resultados obtenidos con la sangre humana no eran muy alentadores. Aparte de innegables éxitos, producíanse también muchos accidentes graves. La sangre de algunos hombres resultaba tan "extraña" a ciertos pacientes como la sangre de un animal. Aún debían transcurrir veinticinco años antes del gran descubrimiento que explicaría esos sorprendentes y dramáticos fracasos. Veinticinco años durante los cuales los investigadores iban a echar los cimientos de la inmunología. Aparentemente, sus preocupaciones se hallaban muy lejos de los problemas que aquí nos interesan: tratábase de comprender las causas de la inmunidad en las enfermedades infecciosas. No obstante, de sus trabajos resultaría el descubrimiento de los grupos sanguíneos.

Bacterias y glóbulos rojos
Cada uno de nosotros tiene una experiencia personal de la inmunidad. Hemos contraído enfermedades infecciosas que han provocado modificaciones tales en nuestro organismo que en lo sucesivo nos hallamos protegidos contra cierto número de ellas. También podemos adquirir un estado de resistencia gracias a las vacunas que hemos recibido. Esta inmunidad se relaciona directamente con la presencia en nuestro organismo de poderosos elementos de lucha, los anticuerpos. El organismo los produce al reaccionar contra las sustancias extrañas constituidas por las bacterias, virus y toxinas, que desempeñan un papel muy importante en la destrucción de los mencionados agentes. Los laboratorios disponen de medios muy simples para revelar su presencia en una pequeña cantidad de sangre. Si deseamos saber si un individuo posee anticuerpos contra los bacilos de la fiebre tifoidea, nos basta mezclar su suero con una suspensión de dichos bacilos.

Antes de la adición del suero, los cuerpos bacterianos están separados unos de otros; cuando se agrega el suero, se aglomeran, si existe un anticuerpo, en grupos más o menos grandes: se aglutinan. Este fenómeno se produce aunque el suero (1) esté muy diluido. Debe señalarse, y esto es importante, que la aglutinanación es específica. Ello significa que un anticuerpo formado por una inmunización con una especie bacteriana determinada, aglutina los cuerpos bacterianos de dicha especie y no los de otra.

Aún no se conoce (en 1964) con precisión el mecanismo de formación de los anticuerpos. Aparecen cuando se introducen sustancias extrañas en el organismo, en particular los elementos complejos y de elevado peso molecular que constituyen esas pequeñas células que son los cuerpos bacterianos. El fenómeno es, pues, muy general, y pueden obtenerse también anticuerpos contra constituyentes de células que no son bacterias. He aquí el punto de contacto entre dos campos que nos parecen muy distintos, la bacteriología y la transfusión sanguínea.

Bordet pensó en inmunizar a los animales de laboratorio contra los glóbulos rojos en lugar de hacerlo contra bacterias. Su experiencia alcanzó pleno éxito y hoy resulta por demás común. Por ejeraplo, si se inyectan glóbulos rojos humanos a un conejo, el animal produce anticuerpos contra los mismos, y su suero se vuelve capaz de aglutinarlos. Debemos retener otro dato
importante. Dicho suero aglutina los glóbulos rojos provenientes de cualquier hombre, pues todos los glóbulos rojos humanos contienen sustancias que les son comunes, "antígenos" comunes. El conejo inmunizado ha formado anticuerpos que encuentran dichos antígenos en todas las muestras de glóbulos rojos humanos. Pero no los encuentran en los glóbulos rojos de otras especies animales. Se trata de una aglutinina específica de especie.

Hay una circunstancia curiosa; por razones que aún ignoramos parcialmente, la mayoría de los conejos no necesitan recibir previamente inyecciones de glóbulos rojos humanos para que su suero los aglutine. Es verdad que esta actividad es mucho más débil que la que se manifiesta después de una inmunización. Ya en 1875 Landois señalaba el hecho de que por lo general, el suero de un animal determinado aglutina los glóbulos rojos de animales pertenecientes a otras especies, sin necesidad de ninguna inyección previa. Las reacciones violentas ya observadas por Denys al hacer transfusiones de sangre de cordero se relacionaban con la presencia de esos anticuerpos "naturales". Ya existían en el paciente al efectuarse la primera transfusión. Las transfusiones siguientes no hacían sino reforzarlos: la inmunización sobreagregada agravaba los accidentes al provocar una destrucción más rápida de los hematíes inyectados.


El descubrimiento de los grupos sanguíneos
La presencia de los anticuerpos específicos de especie, naturales o inmunes, justifica nuestra negativa a recibir sangre de animales. Pero los resultados obtenidos mediante el uso de sangre humana habían demostrado que, en una especie determinada, los glóbulos rojos no son necesariamente intercambiables de un individuo a otro. K. Landsteiner encontró la explicación de los accidentes observados.

Después de efectuar experiencias análogas a las de Bordet, Landsteiner publicó en el Zentralblatt für Bakteriologie un artículo al cual agregó una nota donde se expresaba aproximadamente lo que sigue: "El suero humano normal no solo aglutina los glóbulos rojos de animales, sino frecuentemente también los glóbulos rojos humanos provenientes de otros individuos. Falta definir si esta manifestación se produce a raíz de una diferencia individual original, o si se debe a una acción nociva de naturaleza bacteriana."

Este interrogante recibió una respuesta el año siguiente.

Landsteiner extrajo sangre a los integrantes del personal de su laboratorio, y separó el suero de los glóbulos rojos. Al mezclar cada uno de los sueros con cada una de las muestras de glóbulos rojos comprobó que en algunas de esas mezclas se habían aglutinado los glóbulos mientras que en otras no se observaba aglutinación. Al examinar el cuadro de las reacciones obtenidas, Landsteiner advirtió que había cierta regularidad entre ellas y que los glóbulos rojos podían ser aglutinados en tres disposiciones diferentes. En otras palabras, en esta experiencia hecha con un número limitado de personas, podía clasificarse cada muestra de sangre en una de las tres categorías sanguíneas o grupos. (A,B,O.) Pero Landsteiner creía que estos grupos podían ser más numerosos, y aconsejó a Decastello y a Sturli que examinaran un número mayor de individuos para tratar de encontrar otros. Efectivamente, esos dos investigadores señalaron en 1902 la existencia de otro grupo más escaso que los anteriores.(grupo AB). Así se completó el conjunto que hoy conocemos con el nombre de sistema de grupos ABO."

Las transfusiones sanguíneas son importantes en medicina veterinaria, usándose principalmente en las alteraciones hemodinámicas graves que aparecen tras traumatismos intensos o cirugía, y en las anemias, al objeto de mantener la capacidad de transporte de oxígeno.

GRUPOS SANGUÍNEOS Y ALOANTICUERPOS
La principal limitación para la realización de una transfusión es la existencia de grupos sanguíneos diferentes en los individuos. Se denominan grupos sanguíneos a los antígenos que se expresan sobre la membrana de los hematíes, siendo los mismos específicos de especie, y aloanticuerpos a los anticuerpos dirigidos contra antígenos presentes en otros individuos de la misma especie animal. Cuando en el plasma de un individuo se observa la presencia de aloanticuerpos anti-antígenos eritrocitarios sin haber existido sensibilización previa (p.e. transfusión sanguínea anterior), se habla de aloanticuerpos naturales. Estos aloanticuerpos naturales se sintetizan frente a sustancias, presentes en la naturaleza, muy similares estructuralmente al antígeno eritrocitario con el que reacciona el aloanticuerpo. Usualmente estas sustancias provienen de plantas o bacterias.

GRUPOS SANGUINEOS EN PERRROS

Frecuencia de los grupos sanguíneos caninos
Denominación
Frecuencia
antigua
actual
(%)
DEA 1
DEA 1.1
DEA 1.2
DEA 1.3
A
Aa1
Aa2
Aa3
60
33-45
7-20
10

DEA 3
B
5-10
DEA 4
C
87-98
DEA 5
D
12-22
DEA 6
F
98
DEA 7
Tr
8-45
DEA 8
¿He?
40

J
35

K
15

L
50

M
20

N
60

Los perros tienen al menos 12 sistemas de grupos sanguíneos (tabla), de los cuales el grupo A, también denominado DEA (dog erythrocyte antigen) 1, es el más importante desde el punto de vista transfusional, por ser muy inmunógeno y poseer la actividad antigénica más importante de todos los antígenos eritrocitarios caninos. El sistema A tiene 3 antígenos muy similares (Aa1, Aa2, Aa3) siendo el más antigénico el Aa1. En ausencia de los tres antígenos el perro es A negativo, siendo considerados como donantes universales los animales Aa1 negativos.
GRUPOS SANGUINEOS EN GATOS
Los gatos poseen un único sistema de grupo sanguíneo de interés, con tres fenotipos, A, B y AB. Estos fenotipos tienen origen en dos alelos de un mismo gen, A y B, siendo A dominante sobre B. En general, la mayor parte de los gatos son A, unos pocos son B, y muy raramente AB.
Así, en EEUU un 98% de los gatos son A, un 2% B y un 0,1% AB, existiendo razas en el que el fenotipo B casi no existe (siamés), mientras que otras poseen hasta casi un 50% de los animales con fenotipo B (devon rex), posiblemente por selección a nivel de los criaderos, debido a un elevado grado de consanguinidad. Otros estudios, en EEUU, afirman que un 89% son A y un 11% B. Las frecuencias varían incluso más cuando se estudian poblaciones felinas de otros países, citándose que el fenotipo B aparece en un 0,4% de los gatos suizos, un 3% en Manchester (Inglaterra), un 10% en Tokio (Japón), un 15% en París (Francia) y un 26% en Brisbane (Australia).
La baja frecuencia de individuos AB todavía no tiene base conocida, existiendo distintas hipótesis. Como ya se ha descrito, se sabe que existen 2 alelos con dominancia del A; así los gatos A poseen un genotipo AA o AB, los B un genotipo BB, mientras que los raros AB posiblemente se deban a un tercer alelo cuya presencia provoca una codominancia entre los alelos anteriores, o tal vez codifica una única enzima bifuncional capaz de sintetizar tanto la sustancia A como la B. Otra hipótesis afirma que los individuos AB provienen del cruce de gatos heterocigóticos o de un cruce AB × BB, produciendo individuos quimeras, con eritrocitos que expresan el antígeno A y eritrocitos que expresan el B, resultado de un cruzamiento intragénico o de una mutación.

LA TRANSFUSIÓN DE SANGRE Y SUS COMPONENTES
La terapia transfusional, uno de los mayores logros de la medicina moderna, ha permitido disminuir la mortalidad y prolongar y mejorar la calidad de vida de muchas personas con diferentes trastornos. Su práctica sigue siendo un problema, ya que no existe un verdadero consenso acerca de sus indicaciones.
Se ha demostrado que el uso de guías en la práctica transfusional disminuye el número de unidades transfundidas, favorece la transfusión del componente más apropiado y mejora el servicio al paciente .

INDICACIONES GENERALES PARA LA TRANSFUSIÓN
·Pérdida aguda de sangre
·Anemia hemolítica aguda
·Anemia no regenerativa
. hematocrito menor al 15% (perros y gatos)
. hemoglobina menor a 6 gr/dl
·Coagulopatias·Trombocitopenia / Trombocitopatía
·Leucopenia
·Alteraciones hipoproteinémicas (plasma)

INDICACIÓN URGENTE
·Reducción Rápida del volumen circulante (menor al 30%)
·Hematocrito menor al 20%
·Hemorragia o hemólisis continua
·Mala respuesta al tratamiento convencional
·Membranas mucosas pálidas
·Tiempo de llenado capilar aumentado

NOTA:Considerar el grado de anemia y la tasa de pérdida de sangre, así como la respuesta de la médula ósea, mediante el recuento de reticulocitos en frotis de sangre periférica o en aspirados de médula ósea. La causa de la anemia, debe proporcionar indicaciones pronósticas valiosas. Muchas veces se puede tener un perro como donador constante, pero hay que considerar las implicaciones legales y éticas con conlleva.

TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA EN PERROS
A pesar de que alrededor de un 15% de los perros sí poseen aloanticuerpos naturales, los títulos son bajos, no estando incriminados en accidentes transfusionales.
Al no poseer los perros aloanticuerpos naturales contra el sistema de grupo sanguíneo más inmunógeno, sistema A, la primera transfusión siempre se considera compatible. En cualquier caso, si un perro A negativo recibe sangre de un individuo A positivo, la supervivencia de los hematíes transfundidos es menor, debido a que se desarrolla una reacción inmunológica lenta, de 2-3 semanas de duración. Además el receptor se sensibiliza frente a posteriores transfusiones.
Siempre que un animal haya recibido una transfusión con una anterioridad mayor a 5 días, es obligatorio realizar una prueba de cruzamiento sanguíneo, aunque ésta se haya realizado previamente y no existiera incompatibilidad.
Se debe tener siempre presente que los perros que no han sido expuestos a transfusiones previas, no suelen tener aloanticuerpos frente a la prueba de cruzamiento, siendo la misma siempre negativa.

Cuando se le hace esta primera transfusión, en los días sucesivos aparecen aloanticuerpos frente a los antígenos extraños si las sangres son incompatibles, desarrollándose una reacción transfusional intensa si se le transfunden nuevos eritrocitos que expresen dichos antígenos.

Por ejemplo, si se va a realizar una transfusión de un individuo A positivo a un perro A negativo que nunca ha recibido sangre previamente y se realiza una prueba de cruzamiento sanguíneo, ésta da negativa ya que el receptor no posee aloanticuerpos naturales. En días sucesivos el receptor desarrolla aloanticuerpos anti-A. Si se necesita hacer otra nueva transfusión a este animal, la sangre del primer donante no es válida, comprobándose mediante una nueva prueba de cruzamiento.
Consecuentemente, siempre es obligatorio realizar una prueba de cruzamiento antes de cualquier transfusión, aunque se haya usado previamente dicho donante sin problemas.

TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA EN GATOS
A diferencia de la población canina, los gatos mayores de 3 meses suelen poseer aloanticuerpos naturales contra los antígenos eritrocitarios ausentes en sus hematíes. En un 35% de los individuos A se encuentran bajos niveles de aloanticuerpos naturales anti-B, mientras que un 93% de los individuos B poseen altos niveles de aloanticuerpos anti-A. Este hecho implica que es necesario realizar siempre transfusiones entre individuos del mismo grupo sanguíneo, no existiendo en la población felina obviamente ningún donante universal. Cuando la transfusión es entre individuos compatibles, se observa que los hematíes transfundidos sobreviven alrededor de 33 días.
Cuando a un gato A se le transfunden hematíes de un donante B, la vida media de los eritrocitos disminuye a 2,1 días, debido a una fagocitosis extravascular de los hematíes. El cuadro clínico cursa con sintomatología poco intensa, malestar, taquicardia y taquipnea, si bien el objetivo de la transfusión no se consigue por la baja supervivencia de los hematíes transfundidos.
Cuando un gato B recibe hematíes de un donante A, la supervivencia media de los eritrocitos es aún menor, 1,3 horas. Sin embargo, el problema de esta transfusión incompatible es que se produce una respuesta inmediata, cursando con un cuadro de hemólisis intravascular aguda, con aparición de hipotensión, choque, hemoglobinemia y hemoglobinuria. La transfusión de un solo mililitro de sangre A a un gato B puede provocar la aparición de sintomatología.








ELECCIÓN DEL DONADOR




Perros
Gatos
Peso
25 kg
> 4kg
Edad
entre 2 y 8 años
entre 1 a 6 años
Temperamento
tranquilo
tranquilo
Vacunación
Al dia
Al dia
Hto
mayor al 40%
mayor al 35%
Condicion para ser anestesiado
optima
optima
Sexo
macho
macho
Estado general
clínicamente sano
clínicamente sano
Cantidad de sangre a extraer
450 ml de sangre cada 2 semanas
50-75 ml cada 2 semanas



A los donantes se les puede reponer el volumen extraído con el doble de sol. Fisiológica o Ringer con lactato
En todos los casos a los donantes se les debe suplementantar con hierro vía oral 0,5 mg/ml sangre donada.

Cualquier buen donante debe estar libre de infecciones y parasitismos transmitidos vía hemática (tabla), variando el control que se debe realizar según la localización geográfica.


Infecciones y parasitismos transmitidos por transfusión

Perro
Gato
virus

leucemia
inmunodeficiencia
peritonitis infecciosa
bacterias
Brucella canis

rickettsias
Haemobartonella canis
Ehrlichia spp
Haemobartonella canis
parásitos
Leishmania spp
Dirofilaria inmitis
Babesia canis
Trypanosoma cruzi
Toxoplasma gondii






TÉCNICA DE RECOLECCION
Sitio de obtencion
El mejor sitio para obtener sangre de un donante es a nivel de la vena yugular, requiriéndose una tranquilización previa en los gatos, debiendo obviamente recogerla de forma aséptica y conservándola de manera que se evite la proliferación bacteriana.

La sangre se debe obtener sobre combinaciones de anticoagulantes y conservantes.

Materiales y anticoagulantes

una mariposa y jeringas con anticoagulante, se debe mezclar suavemente. A1 utilizar una llave de tres vías, se facilita el paso de la sangre a una bolsa de recolección.
* También existen bolsas de recolección de sangre de 50 a 150 m1, así es posible realizar la recolección directa hacia la bolsa.

Los anticoagulantes mas usados son:
* El citrato de dextrosa: Se necesitan 1.3 ml de anticoagulante como el citrato de dextrosa para 10 ml de sangre. Conservación hasta 35 dias a 4°C.
* El citrato de fosfato de dextrosa: 1.3 de anticoagulante para 10 ml de sangre. permite la conservación de la sangre alrededor de 35 días a 4°C.
* CFDA-1 (citrato, fosfato, dextrosa, adenina) se dosifica en 7 cc por cada 50 ml de sangre. Se puede almacenar por 30-40 días en la heladera. (4ºC a 5ºC).
* Heparina (625 unidades para 50 m1 de sangre), la sangre debe ser utilizada inmediatamente. En este caso, se puede estimular la agregación plaquetaria y puede aumentar la formación de microtrombos.

Procedimiento de extracción de sangre
* Se anestesia al donante y se prepara la zona yugular derecha preferentemente (tricotomía y antisepsia).
* Punción de vena yugular con aguja calibre 9 o 10 (décimas de milímetro)
* Se recoge la sangre en una jeringa de 40 cc
* O se transfiere a una bolsa de aféresis
* mezclando constantemente con el anticoagulante para evitar la formación de coagulos


CONSERVACION DE LA MUESTRA
La sangre puede ser almacenada por 4 semanas a 4°C, en el caso de utilizar citrato de dextrosa. Si se hizo la recolección de la sangre en jeringa, la sangre puede ser transferida a una bolsa de recolección de sangre humana, eliminado el anticoagulante, esto permite conectar la sangre a un filtro, así evitar la generación de microtrombos.

VOLUMEN A TRANSFUNDIR
El volumen máximo a transfundir va desde 11 a 15 ml/ kg en gatos y 500 ml en perros. y los cardiópatas no sobrepasar los 5 cc/kg/día


O se puede calcular a traves de 2 formulas:
1. Fórmula simple: 2,2 ml/kg de sangre transfundida, eleva el Hematocrito del receptor en 1%


2. formula compleja:
ml sangre a transfundir:

PC (kg) × VS × (incremento del Hto deseado ÷ Hto donante) o, alternativamente,

PC (kg) × VS × (incremento de la [Hb] deseada ÷ [Hb] donante)

Donde PC es el peso corporal del receptor; VS es el volumen sanguíneo (ml/kg), 70 en gato y 90 en perro; Hto, el valor hematócrito; y [Hb] la concentración de hemoglobina.

PROCEDIMIENTO PARA PREFUNDIR
* Preparar las vías de administración con tricotomía y antisepsia.
* Las posibles vías de acceso son: venas cefálicas, yugulares y femorales. Vía intramedular en el fémur. Vía intraperitoneal.
* Se utilizan también agujas de diámetro 9 o 10, puede ser tipo mariposa o tipo cateter intravenoso (abocat). El equipo debe tener filtro para coágulos.
* Si la sangre fue refrigerada se debe calentar a 37ºC, para evitar hipotermia y vasocontricción en el receptor y aumento de la viscosidad de la sangre. Un sobre calentamiento puede generar hemólisis y coagulación.


Velocidad de administración:
* en pacientes cardíacos hasta 1 cc/kg/hora
*en pacientes normovolémicos hasta 5 cc /kg/hora
* en pacientes hipovolémicos hasta 20 cc/kg/hora.:

La sangre puede ser administrada a una tasa de 5 ml/ kg/hr, y dentro de 5 a 15 minutos puede observarse una reacción adversa. La velocidad puede ser aumentada a 10 ml/kg/hr si no se ha observado reacción secundaria. En el caso de pacientes hipovolémicos, se puede suministrar a una velocidad de 20 ml/kg/hr, monitoreando la producción de orina de 2 ml/kg/hr.

VERIFICACIÓN DE LA COMPATIBILIDAD DE SANGRES
Al objeto de realizar transfusiones compatibles, es necesario determinar los grupos sanguíneos implicados en las reacciones transfusionales, tanto del donante como del receptor. En su defecto, se debe realizar una prueba de cruzamiento de sangres.
1. TIPIFICACIÓN DE SANGRE

Se utiliza sangre con anticoagulante como EDTA.
Para tipificar los grupos sanguíneos se requiere de antisueros específicos frente a los antígenos eritrocitarios, los cuales sólo recientemente han empezado a ser comercializados.
Estos tests determinan, usualmente mediante pruebas de aglutinación, los antígenos eritrocitarios A y B felinos, así como el Aa1 canino.


la visualización de una reacción de aglutinación, la cual demora sólo unos pocos minutos. La aglutinación indica un resultado positivo. En forma muy ocasional pueden dar resultados confusos.
En vista de la dificultad de poder tipificar en la práctica diaria a los animales, se debe recurrir a otros procedimientos para comprobar que los eritrocitos transfundidos no van a ser atacados por el sistema inmune del receptor.

2. PRUEBAS CRUZADAS
Existen distintos métodos de realizar una prueba de compatibilidad mediante cruzamiento de las sangres del donante y del receptor, con distintos niveles de complejidad. Como normal general cuanto más sencilla es una prueba, también es menos sensible, detectando sólo aquellos plasmas con elevados títulos de aloanticuerpos, aunque puede ser útil cuando no se dispone de tiempo o del material necesario para realizar una técnica más compleja.
Siempre se deben realizar dos pruebas de cruzamiento, la principal o mayor y la secundaria o menor.
La prueba de cruzamiento mayor o principal: comprueba si el receptor posee aloanticuerpos frente a los antígenos de los eritrocitos del donante
La prueba menor o secundaria: comprueba si el plasma del donante lleva aloanticuerpos frente a los antígenos de los hematíes del receptor.
Una incompatibilidad menor es una causa menos frecuente para causar una reacción en contra una transfusión, porque el volumen de plasma del donante es menor y es diluido marcadamente en el receptor.
procedimiento
1- Extracción de 2 o 3 cc de sangre del dador y del receptor con anticoagulante.
2- Centrifugar las muestras a 1500 rpm, durante 1 minuto, luego separar el plasma.
3- Lavar eritrocitos. Agregar solución fisiológica a los eritrocitos, centrifugar y eliminar el sobrenadante, 3 veces.
4- Preparar suspensión de eritrocitos al 2% (0,02 ml de eritrocitos lavados en 0,98 ml de sol. fisiológica).
5- Prueba Mayor: 2 gotas de suspensión de eritrocitos del dador y 2 gotas del plasma del receptor.
6- Prueba Menor:2 gotas de suspensión de eritrocitos del receptor y 2 gotas del plasma del dador.
7- Prueba control: 2 gotas de eritrocitos del dador y 2 gotas del plasma del dador.
8 - Incubar todas las pruebas a 25ºC durante 30 minutos. 9- Centrifugar todos los tubos a 1500 rpm durante 1 minuto.
10- La aglutinación significa incompatibilidad

interpretación
En perros, cuando en el cruzamiento principal se observa aglutinación o lisis de los eritrocitos no se puede realizar nunca una transfusión de sangre completa ni de eritrocitos concentrados. Si el cruzamiento principal no produce reacción alguna pero en el secundario existe aglutinación o lisis de los hematíes, no se puede transfundir sangre completa pero sí eritrocitos lavados con solución salina, ya que se elimina el plasma del donante y los aloanticuerpos que producen la reacción inmune.
Sin embargo, en gatos la existencia de reacción en cualquiera de los dos cruzamientos, indica que un individuo es A y el otro B, por lo que la transfusión es incompatible.
Si en ambos cruzamientos no se observa reacción alguna, se puede transfundir sangre completa, aunque lo ideal sería comprobar mediante tipificación la compatibilidad de las sangres. Una prueba simple de cruzamiento. se realiza recogiendo sangre heparinizada de ambos animales, donante y receptor. La sangre se centrifuga, separando el plasma por un lado y preparando una suspensión de eritrocitos al 3-5% con solución salina isotónica. El cruzamiento principal se realiza vertiendo 1 ó 2 gotas de hematíes del donante y de plasma del receptor en un portaobjetos y mezclando con una varilla, observando si aparece aglutinación a los pocos minutos. El cruzamiento secundario se hace mezclando hematíes del receptor y plasma del donante.
REACCIONES ADVERSAS

Se denomina accidente transfusional o reaccion adversa a cualquier efecto indeseable que afecta al receptor durante o tras la transfusión de sangre entera o sus derivados, pudiendo ser inmediatos o retardados, aparentes o no.


Todos los animales que reciben una transfusión deben ser monitoreados. Se deben chequear los signos vitales, evaluar el plasma y la orina frente a la presencia de hemoglobina. Pueden aparecer vómitos como signos inespecíficos, pero también se ha reportado cuando la sangre se administra rápidamente junto con la asociación de hemólisis. Las reacciones a las transfusiones pueden ocurrir en forma aguda y generar muerte.

Se describen reacciones inmunológicas y no inmunológicas.


1. Reacciones inmunologicas


* hemolisis por la presencia de aloanticuerpos en el plasma del receptor destruyen los eritrocitos transfundidos.


La hemólisis inmunológica intravascular es inmediata provocando hemoglobinemia, hemoglobinuria y liberación de sustancias tromboplásticas que pueden inducir la aparición de coagulación intravascular diseminada, debiéndose detener inmediatamente la transfusión y tratar el choque


* las reacciones de hipersensibilidad aguda son mediadas por anticuerpos Ig E, y aumentan debido a la presencia de proteínas extrañas que recibe en la transfusión: Reacciones alérgicas: urticarias, prurito, Reacciones febriles, Sobrecargas circulatorias.


En cualquiera de los casos se indica la detención de la transfusión, junto con la administración de corticoides, antihistamínicos y adrenalina.

El exantema cutáneo o urticaria es frecuente, causado por sangre mal conservada o elevado volumen transfundido; puede deberse a la presencia de factores plasmáticos que activan el sistema de quininas con liberación de aminas vasoactivas, regresando espontáneamente.

La fiebre inmunológica se debe a la presencia de anticuerpos anti-leucocitos o anti-plaquetas del donante, siendo rara la fiebre por presencia de pirógenos bacterianos. En su presencia se debe disminuir la velocidad de transfusión y administrar antipiréticos y/o antihistamínicos.


* choque anafiláctico cursa con vómitos, temblores, incontinencia urinaria y fecal, postración y fiebre y, a veces, disnea, paresia o convulsiones, no siendo generalmente fatal, desapareciendo los signos en 12-24 horas. Habitualmente aparece en perros A negativos que reciben sangre A positiva, aunque nunca en la primera transfusión, y en gatos B que reciben sangre A.



* Los anticuerpos del receptor en contra de las plaquetas del donante o de las células blancas del donante, pueden generar una sindrome febril con una reacción no hemolítica.

2. Las reacciones no inmunológicas


Pueden aumentar con la manipulación.


* El almacenaje puede generar hemólisis o contaminación bacteriana.
La hemólisis no inmunológica se debe a la transfusión bien de eritrocitos alterados, bien por presión excesiva o por perfusión excesiva de solutos, provocando hemólisis de baja intensidad y asintomática.


* La sepsis puede incluirse como una reacción hemolítica no inmunomediada.


Una rápida administración puede generar una sobrecarga circulatoria, particularmente en gatos con falla renal o cardíaca. Los signos que aparecen son disnea y taquipnea y un edema pulmonar progresivo. El manejo implica detener la transfusión, administrar diuréticos y oxigenoterapia. Se puede desarrollar hipocalcemia, por que el citrato quela el calcio, esto en el caso de hacer una rápida administración de la sangre.

* El choque hipervolémico se debe al exceso de líquidos transfundidos en pacientes que sufren insuficiencia cardíaca, apareciendo vómitos, taquicardia, disnea, turgencia venosa, cianosis, tos, etc, debiendo disminuir la velocidad y administrar diuréticos. El choque endotóxico está producido por la transfusión de sangre contaminada por gérmenes.

* Las reacciones tóxicas debidas al citrato son causadas por transfusión muy rápida, masiva o por insuficiencia hepática, siendo una sobrecarga de citrato que provoca una disminución del calcio iónico plasmático, cursando con tetania, temblores o convulsiones. nte estos signos, se debe interrumpir la transfusión y volver a empezar más lentamente y, si recurre, se puede inyectar gluconato cálcico.

* Finalmente, la embolia pulmonar puede aparecer por agregados de leucocitos, plaquetas y fibrina que empiezan a ser importantes a las 8-10 horas de su obtención, evitándose con la utilización de filtros.

GRUPOS SANGUÍNEOS DEL CABALLO
En el se describen isoanticuerpos na­turales que en un comienzo se pensó, podrían ser de utilidad en la identifica­ción del fenotipo. Primero Podliachouk L. posteriormente C. Stormont et al., (1964), establecen que el método de la isoinmunización o de la heteroinmunización son más adecuados para elaborar sueros reactivos que permitan diagnosticar el fenotipo (Grosclaude F. 1980).
Actualmente se emplean en la identi­ficación del fenotipo del caballo 7 siste­mas de Grupo Sanguíneo que junto a las isoenzimas del suero garantizan un 96% de seguridad en el diagnóstico del feno­tipo individual. (Bowling T.A. comunicación personal). Los sistemas A y D son los más complejos y se caracterizan por la existencia de 7 factores (epitopos) pa­ra el Sistema A y de 10 factores para el Sistema D.
Es interesante hacer notar además, que en el caballo se describe una enfermedad hemolítica semejante a la que presenta el sistema Rh del hombre. (Mancilla et al., 1986).
Por último, los trabajos más recientes estudian el comportamiento de algunos factores (Bowling T.A., 1986), la aparición de otros o el empleo de los mismos para distinguir distintas razas.
GRUPOS SANGUÍNEOS DEL BOVINO
La investigación en Grupos Sanguí­neos del bovino ha sido mucho más in­tensa que en las otras especies. El primer estudio genético lo realiza Stor­mont C. el que posteriormente (Stormont C. 1978) publica una muy interesante y clásica revisión en esta especie con excelente y abundante información.
Actualmente se admite la existencia de 11 sistemas, que se señalan en la Tabla Nº II.
TABLA N° II
Sistema de Grupos Sanguíneos en bovinos, con sus correspondientes
factores y subtipos

|| Sistemas de Grupos
Sanguíneos

Factores
Subtipos
A
4
2
B
31
31
C
4
9
F
4
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1
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M
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2
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7
Z
3
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2
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T'
1
1

Objeto de un buen número de traba­jos ha sido la llamada sustancia J del bovino que ha sido homologada en cuanto a su origen al antígeno H humano y R ovino.
Se sabe que esta sustancia es un constituyente normal del suero que pue­de ser adquirida por los glóbulos rojos de tal manera que éstos son lisados por sueri anti J. La cantidad de sustancia J presente en el suero o en las células de un individuo es constante pero sufre fluctuaciones estacionales.
Desde este punto de vista la sangre del bovino puede ser dividida en 3 gru­pos: JCS tiene sustancia J en el suero y células, JS sólo en el suero, ja aquellos sin sustancia J pero cuyo suero puede contener anti J. La herencia de estas 3 clases se explica mediante una serie alé­lica de 3 genes: JCS, JS y Ja en ese orden de dominancia.
Finalmente, debemos decir que en Chile probablemente el único trabajo en este aspecto es el de Roa H. (1971) quien realizó diagnóstico de parentezco en bovinos, mediante antisueros obteni­dos en ISABR.
GRUPOS SANGUÍNEOS DEL CERDO
Desde las investigaciones de Szyma­nowski Z. et al., y confirmados por Andre­sen E. (1978), se describen en el cerdo 3 tipos de individuos de acuerdo a la presencia o ausencia del factor A en las células y también en base a la presencia del anticuerpo correspondiente (anti A) en el suero. Se demostró que el factor A presenta similitud con el factor A humano y R de la oveja.
Mediante la técnica de isoinmuniza­ción y absorción Andresen E. (1978) estableció una base más amplia para los Grupos Sanguíneos del cerdo; describió 10 sistemas (A, D, E, F, G, H, I, J, K, L) cada uno con un número variable de factores, siendo el sistema E el más complejo.
En 1961 Brauner-Nielsen describe el sistema M y durante la realización del Test Internacional de Comparación de Grupos Sanguíneos del cerdo en 1980 se agregan a los anteriores los Sistemas N y O (Society News 1981). Por último resulta ilustrativo respecto a los avances que se hacen en este campo lo que comunica Brandt H. et al. (1986) quienes utilizan sistemas computacionales pa­ra entregar esta información a los criado­res . Existe finalmente una abundante información respecto a la manera en que los Grupos Sanguíneos concurren al conocimiento del genotipo del cerdo a través de la confección de su Mapa Ge­nético.
En Chile es necesario destacar el aporte de Hammerli F. et al. (1977) quie­nes elaboran isoantisueros, algunos de los cuales actúan como marcadores al segregar en cruzamientod dirigidos.
GRUPOS SANGUÍNEOS DE LA GALLINA
Landsteiner K. y Miller C.P. pusieron en evidencia 8 antigénos mediante un suero anti de conejo absorbido con gló­bulos rojos. Posteriormente Tood C.H. estudio el de elaboración de reactivos séricos utilizables como marcadores ge­néticos mediante isoinmunización. (Cita­dos por Briles W.E. 1950).
Briles W.E. es tal vez el principal investigador en esta especie, junto a sus colaboradores (1950) y mediante sueros isoinmunes pudo distinguir 11 locigéni­cos. En la actualidad se admiten para la gallina 10 Sistemas de Grupos Sanguíneos estos son A, B, C, D, H, I, K, L, N, y P. En nuestro país es necesario mencionar el aporte hecho por H. Roa (1971). Poste­riormente, Alay F. (1975), Arriagada A. (1982) y Mella P. (1984) iniciaron una línea de investigación en gallinas co­menzando por la elaboración de in­munsueros y su comparación con in­munsueros elaborados por ISABR; hi­cieron la caracterización' de diversas líneas de gallinas en función de las fre­cuencias génicas para determinados reactivos séricos; procedieron a la verifi­cación de parentezco en descendientes cuyos padres se desconocían, etc., siendo por lo tanto, hasta ahora, la especie que más se ha estudiado bajo este aspecto en Chile.


PREPARACION DE COMPONENTES SANGUINEOS

Para satisfacer estas demandas, el médico cuenta actualmente con una variedad de productos, como sangre total, concentrados de glóbulos rojos (GR), plaquetas o granulocitos, y componentes y derivados plasmáticos.

SANGRE TOTAL
Se conoce por sangre total aquella que no ha sido separada en sus diferentes componentes. Una unidad tiene un volumen de 450 a 500 mL y es recolectada en una solución con anticoagulante y conservante —CPD (citrato-fosfato-dextrosa) o CPDA- 1 (citrato-fosfato-dextrosa-adenina)— que permite la supervivencia de sus elementos. El hematocrito (Ht) de cada unidad se corresponde con el Ht del donante . La temperatura de almacenamiento es de 1 a 6 C. La sangre modificada se obtiene devolviendo a la unidad de GR el plasma que queda despues de extraer las plaquetas o el crioprecipitado.

Indicaciones. Su indicacion fundamental, para muchos la unica, es el tratamiento de pacientes con hemorragia activa que presenten una perdida sostenida de mas de 25% de su volumen sanguineo total y que puedan llegar a sufrir choque hemorragico. Sus indicaciones son controvertidas.
Para muchos, puede ser sustituida por el uso de componentes como GR y plasma, mientras que otros argumentan que el uso de estos componentes en lugar de sangre total para tratar el choque significa un mayor riesgo de enfermedades transmisibles por la transfusion, ya que se estan usando componentes de varios donantes. En general se recomienda que en caso de no existir sangre total se administren GR con soluciones cristaloides o GR con plasma fresco congelado (PFC), supliendose asi la capacidad de transporte de oxigeno y restaurandose el volumen perdido.

Dosis y administracion. una unidad de sangre total aumenta el Ht en un 3 a 4% y la hemoglobina (Hb) en 1 g/dL.

La velocidad de infusion depende del estado clinico del paciente, pero por razones de seguridad, su tiempo de administracion no debe ser mayor de 4 h. El reajuste del volumen puede ser prolongado o anormal en pacientes con insuficiencia renal cronica o insuficiencia cardiaca congestiva .

Contraindicaciones y precauciones. No se debe administrar a pacientes con anemia cronica que esten normovolemicos y unicamente necesiten un aumento de su masa de GR . En tal caso se recomienda usar concentrados de GR. En pacientes que reciban grandes cantidades de sangre almacenada se puede presentar una coagulopatia dilucional por disminucion de los factores labiles de la coagulación y de las plaquetas; los factores estables se mantienen en las unidades de sangre. El almacenamiento origina tambien una disminucion de la concentracion de 2,3-difosfoglicerato, que es la molécula que facilita la liberacion de oxigeno de la Hb.

Sangre fresca
El termino es bastante controvertido, al igual que el tiempo que la define; para algunos es aquella
que tiene menos de 6 h de extraida, y para otros la que tiene menos de 24 a 48 h, plazo en el que comienzan a deteriorarse ciertos elementos y componentes de la sangre, como las plaquetas, los leucocitos y los factores labiles de la coagulacion, como el factor VIII. El volumen, el Ht, la duracion y el almacenamiento son iguales que los de la sangre total. No hay datos que indiquen que el uso de sangre fresca se asocie a una mejor evolucion clinica en las hemorragias agudas, en comparacion con la sangre total.

CONCENTRADOS DE GLOBULOS ROJOS
Son preparados a partir de una unidad de sangre total tras la extraccion de unos 200 a 250 mL de plasma. Tambien se pueden obtener por procedimientos de aferesis, aunque no es lo habitual

Volumen: aproximadamente 300 mL. Almacenamiento: 1 a 6 C.
Capacidad de transporte de oxigeno igual a la de sangre total, dado que contiene el mismo numero de GR por unidad.

Indicaciones. Su principal indicacion es el tratamiento de la anemia aguda y cronica en pacientes que unicamente necesitan un aumento de la capacidad de transporte de oxigeno y de la masa celular

La necesidad de transfusion de este componente varia de un individuo a otro y segun las circunstancias clinicas. La mejor forma de evaluar dicha necesidad consiste en la combinacion de datos clinicos, como el funcionamiento cardiaco y la demanda actual de oxigeno, con datos de laboratorio.

Se obtiene asi una indicacion mas fisiologica para la transfusion que con la medicion aislada de la Hb y el Ht . Los concentrados de GR son ventajosos para pacientes que no requieren o no pueden tolerar una excesiva expansion de volumen, tales como los pacientes con insuficiencia cardiaca o anemia cronica.

Contraindicaciones y precauciones. Los riesgos asociados con su administracion son los mismos
que con la sangre total .

Dosis y administracion. La dosis depende de la clinica del paciente . En ausencia de hemorragia o hemolisis, en el adulto una unidad de GR eleva la concentracion media de Hb en un 1 g/dL, y el Ht en un 3%.

Globulos rojos lavados

Son concentrados de GR lavados con solucion salina fisiologica. El lavado se puede hacer por procedimientos manuales o usando maquinas especiales para tal fin. Despues del lavado, las celulas son suspendidas en solucion salina fisiologica. Con esta tecnica se puede reducir la concentración de leucocitos y aumentar la remocion de plaquetas y restos celulares.

Indicaciones. Su unica indicacion actual en adultos es la prevencion de reacciones alergicas recurrentes o graves . Tambien se pueden usar para transfusiones intrauterinas.

Contraindicaciones y precauciones. No se pueden almacenar durante mas de 24 h, ya que la apertura del sistema para realizar el lavado implica un riesgo de contaminacion de la unidad. El lavado se asocia con una perdida de la masa de GR del 10 a 20% .
Sus riesgos son los mismos que los de los concentrados de GR.

Globulos rojos congelados

Se obtienen a partir de una unidad de GR a la que se añade glicerol, que actua como crioprotector, antes de proceder a su congelacion a una temperatura de .65 a .200 C, a la que se pueden almacenar durante periodos de hasta 10 años. En el momento de usarlos se descongelan, se elimina el glicerol por lavado y luego se reconstituyen con solucion salina fisiologica hasta alcanzar un Ht del 70 a 80%; después de esto se pueden guardar a la temperatura de conservacion de los GR (1 a 6 ‹C) durante no mas de 24 h, teniendo en cuenta que el proceso se realiza en
un sistema abierto. Despues de la desglicerolizacion se debe recuperar al menos un 80% de los GR originales, cuya viabilidad debe ser del 70% 24 h despues de la transfusión.

Indicaciones. Con esta tecnica se pueden conservar unidades de GR con fenotipos raros o destinadas a transfusion autologa. Sus indicaciones basicas son la sensibilizacion a antigenos eritrocitarios, las autotransfusiones y la reserva de grupos raros para casos de emergencias.

Contraindicaciones y precauciones. Este componente presenta los mismos riesgos que los GR normales,

Dosis y administracion. Su masa de GR es menor que la original debido a la perdida de celulas durante su preparacion, por lo cual se requeriran mas unidades para satisfacer las necesidades del paciente.

CONCENTRADOS DE PLAQUETAS

Las alteraciones del numero o funcion de las plaquetas pueden tener efectos que van desde una prolongacion clinicamente insignificante del tiempo de sangrado hasta grandes defectos de la hemostasia incompatibles con la vida . Su numero puede reducirse debido a la disminucion de su produccion o al aumento de su destruccion. Por otra parte, hay una gran cantidad de factores que pueden alterar su funcion, tales como farmacos, enfermedades renales o hepaticas, sepsis, aumento de la degradacion del fibrinogeno, circulacion extracorporea y trastornos primarios de la medula osea.


Concentrados de varios donantes Se preparan por centrifugacion a partir de una unidad de sangre total .


Pueden almacenarse durante periodos de 5 dias entre 20 y 24 C con agitacion constante, que garantiza su supervivencia y su viabilidad postransfusional normal ; tambien se pueden almacenar a 22 C durante 72 h o a 4 C durante 48 h. El tiempo de transfusion no debe superar las 4 h

Indicaciones.

trombocitopenia con un recuento < 50 000/ O en pacientes con plaquetas que funcionan anormalmente, por causas congenitas o adquiridas


Contraindicaciones y precauciones. En pacientes con procesos que cursan con una rapida destrucción de las plaquetas, como la purpura trombocitopenica idiopatica, la purpura trombocitopenica trombotica o la coagulacion intravascular diseminada, su transfusión no siempre es eficaz, por lo que solo debe indicarse en presencia de hemorragia activa.

Dosis y administracion. La dosis es de 0,1 U/kg de
peso , Una unidad de concentrado plaquetario es capaz de aumentar el numero de plaquetas en aproximadamente 5 000 a 10 000/



L. Las plaquetas deben administrarse a traves de un filtro y la transfusion no debe durar mas de 4 h. No hacen falta pruebas de compatibilidad, a menos que se detecten GR por inspeccion visual, pero, a ser posible, deben proceder de sangre con compatibilidad


COMPONENTES PLASMATICOS
Son muchos los componentes plasmáticos usados hoy en dia en el tratamiento de los trastornos de la coagulacion.

Plasma fresco congelado
Se obtiene a partir de una unidad de sangre

total despues de la separacion de los GR. Una vez separado, debe congelarse a temperaturas . .30 C para garantizar la presencia de los factores labiles de la coagulacion . Durante mucho tiempo se utilizo para tratar las perdidas de volumen sanguineo, pero en los ultimos tiempos este uso ha disminuido En su composicion predomina el agua, con alrededor de un 7% de proteinas y un 2% de carbohidratos y lipidos. Contiene todos los factores de la coagulacion y proteinas plasmaticas y posee concentraciones importantes de factores
V y VIII, aunque estas disminuyen en los primeros 7 dias de almacenamiento.


Indicaciones. Su uso principal es como fuente de factores de coagulacion deficitarios. Un mililitro de PFC contiene aproximadamente una unidad de actividad de factor de coagulacion. Los componentes especificos y los agentes farmacologicos han relegado su uso a un reducido numero de situaciones como el deficit de multiples factores de la coagulacion, con hemorragia y tiempo de protrombina o tiempo parcial de tromboplastina prolongado;


Contraindicaciones y precauciones. No se debe usar como expansor plasmatico, como soporte nutricional ni de forma profilactica en la cirugia cardiovascular o las transfusiones masivas.


Dosis y administracion. Depende de la situacion clinica del paciente y de su enfermedad. Para reponer factores de la coagulacion puede usarse una dosis de 10 a 20 mL/kg, capaz de aumentar la concentración de factores en un 20% inmediatamente despues de la infusion.

Una vez descongelado, debe ser transfundido en las 24 h siguientes si se usa como fuente de factores labiles. No se requieren pruebas de compatibilidad pero debe proceder de sangre con compatibilidad ABO. Como todos los componentes sanguineos, se administra con filtros estandar; en los ultimos tiempos se ha planteado la reduccion del numero de leucocitos para algunos pacientes con leucemia aguda, coagulopatias y transplante de organos solidos.

CRIOPRECIPITADO

Es un concentrado de proteinas plasmaticas de alto peso molecular que se precipitan en frio y se obtiene a partir de la descongelacion (4 a 6 C) de una unidad de PFC, que deja un material blanco (crioprecipitado) que permanece en la bolsa despues de transferir a otra unidad la porcion de plasma descongelado. Su volumen es de aproximadamente 15 a 20 mL despues de eliminar el plasma sobrenadante. Se vuelve a congelar a temperaturas de .18 a .20 C en la hora siguiente a su preparación y tiene una vida media de 1 año. Contiene
concentrado de factor VIII:C (actividad procoagulante), 80 a 120. factor VIII:vWF (factor de von Willebrand), 40 a 70% fibrinogeno, 100 a 250 mg. factor XIII, 20 a 30%. Tambien es fuente de fibronectina , una proteina que participa en la fagocitosis.


Indicaciones: Hemofilia A y enfermedad de von Willebrand cuando no se dispone de concentrados liofilizados, deficit congenito o adquirido de fibrinogeno y factor XIII, y tratamiento de hemorragias asociadas con la uremia, tambien se usa como fuente de fibrinogeno para preparar cola de fibrina para la hemostasis quirurgica topica.


Contraindicaciones y precauciones. No se debe usar en el tratamiento de pacientes con deficit de factores diferentes de los presentes en el crioprecipitado.

No son necesarias pruebas de compatibilidad,

Dosis y administracion. La dosis depende de la enfermedad que se vaya a tratar.
Una vez descongelado, si no se usa inmediatamente puede almacenarse
durante un maximo de 6 h.

En la reposicion de factor VIII:C, se da por sentado que una bolsa contiene aproximadamente 100 U de factor VIII y 150 a 200 mg de fibrinogeno.

puede aumentar el fibrinogeno en 5 mg/dL; el
nivel hemostatico del fibrinogeno es < 100 mg/dL.
En la enfermedad de von Willebrand se puede usar
una dosis de 1 U/10 kg de peso.


¿Transfusión de sangre completa o de derivados?
De forma ideal siempre se debería realizar una terapia específica con aquellos componentes sanguíneos, celulares y plasmáticos, que requiere el paciente, evitando la administración de fracciones proteicas y celulares innecesarias. Esto es verdad en perros, ya que en gatos los bajos volúmenes transfusionales utilizados limitan el uso de derivados sanguíneos.
Aparte de la sangre completa, los principales derivados sanguíneos son el concentrado de eritrocitos, el plasma fresco congelado, el plasma rico en plaquetas y el crioprecipitado .

Hoy en día, debido a la dificultad para conseguir estos derivados, lo más utilizado es la sangre completa, aunque su uso se debe restringir a animales con hemorragias agudas por traumatismos, cirugía o por alteraciones de la coagulación, como la concurrente con trombocitopenia. Se prefiere usar sangre fresca en hepatopatías, ya que según aumenta el tiempo desde su obtención se incrementan los niveles de amoníaco en la misma. Igualmente, en choque se debe usar sangre recién obtenida ya que es más rica en oxígeno.

El concentrado de eritrocitos se usa en procesos anémicos normovolémicos, como son la anemia hemolítica y la hipoplásica, evitando reacciones transfusionales, como la sobrecarga de fluidos y las reacciones febriles no hemolíticas frente a otros componentes celulares.

El plasma fresco congelado mantiene factores lábiles y estables de la coagulación, utilizándose en deficiencias de estos factores e hipoproteinemias agudas reversibles. Más detalladamente se usa en intoxicación por antagonistas de la vitamina K, hasta que la administración de esta última haga efecto, 8-12 horas, si la situación clínica lo requiere. Igualmente, se usa en coagulación intravascular diseminada, en la hemofilia B y, alternativamente al crioprecipitado, en la enfermedad de von Willebrand. Usualmente se administra a razón de 10 ml/kg PV inicialmente, pudiendo repetir la dosis varias veces según se requiera en cada caso. La transfusión de plasma en hipoproteinemias ofrece un beneficio limitado debido a que un 60% de la albúmina está presente en el espacio extravascular y sólo un 40% en el intravascular. Además en estos procesos con pérdida proteica, generalmente la albúmina infundida también se pierde muy rápidamente.

El plasma rico en plaquetas se usa en trombocitopatías y trombocitopenias, en este último caso cuando los valores bajan de 20.000/µl, principalmente las debidas a quimioterapia o las de naturaleza inmunes de tipo agudo. Se debe tener presente que el número de plaquetas por unidad de transfusión es muy bajo y que su vida media es muy corta, por lo que sólo se transfunde cuando los valores plaquetarios del paciente están provocando hemorragias.

Indicaciones para realizar una transfusión
No existe una guía estricta de recomendación en dependencia del hematócrito. Usualmente se realiza en anemias con hematócritos menores del 20% en perro y del 12-15% en gato, principalmente si cursan con taquicardias y taquipneas compensatorias. En procesos hemorrágicos agudos se realiza con hematócritos mayores ya que éste parámetro tarda en reflejar adecuadamente la severidad de la anemia.
En el caso de anemias hemolíticas autoinmunes, sólo se debe hacer una transfusión cuando clínicamente es imprescindible ya que si la transfusión es incompatible son mayores los inconvenientes, por el aumento de los productos de degradación globular.

En general se indica en anemias agudas y crónicas, trombocitopenias, problemas de coagulación, granulocitopenias (p.e. quimioterapia), reanimación de choque hipovolémico hemorrágico, nefropatías (p.e. anemia del fallo renal crónico, síndrome nefrótico con hipoproteinemia), hepatopatías, y déficit inmune (p.e. en parvovirosis, que cursa con deshidratación y anemia, aportando además inmunidad pasiva).



Componente sanguíneo requerido en los principales procesos patológicos

Preferible
Alternativa
Anemia
concentrado de eritrocitos
sangre completa fresca o almacenada
Alt. plaquetaria
Coagulopatía
pl. rico en plaquetas
sangre completa fresca
von Willebrand
Hemofilia A
crioprecipitado
pl. fresco congelado, sangre completa fresca
Hipoproteinemia

pl. fresco congelado, sangre completa fresca o almacenada













Autotransfusión
La realización de una tranfusión de sangre autóloga evita los riesgos inmunológicos e infecciosos de las transfusiones.

La autotransfusión se puede realizar en circunstancia peroperatoria, recogiendo la sangre presente en las grandes cavidades, pleural y peritoneal, y reinfundiéndola, obviamente a través de un filtro. Esta técnica sólo se debe realizar cuando el estado clínico del paciente sugiera que la transfusión es imprescindible.

Más práctica es la autotransfusión preoperatoria, pudiendo recoger del paciente hasta 20 ml/kg PV semanalmente, durante 2-3 semanas, refrigerándola a 4°C hasta el momento de la operación quirúrgica. A estos individuos es recomendable suplementarles con hierro vía oral, durante este tiempo.